Cierto es que todo bebé necesita de una atención más especial y específica, al considerarse un ser indefenso, el cual no se puede valer por sí mismo, teniéndole que ofrecerle todo aquello que precise para su subsistencia.Le otorgamos todo lo que esté en nuestras manos para que tenga una infancia feliz y sin dificultades; le enseñamos lo preciso para enfrentarse al mundo de mañana.
Pero, este bebé puede encontrarse con serias dificultades desde el momento en el que nace; barreras que pueden empezar incluso desde la tierna infancia de un bebé de plástico.
Baby Down, es un bebé que presenta una característica muy especial, la cual se recalca mucho, el síndrome de Down, relacionándolo directamente con la necesidad de cuidados especiales:
“Puedes jugar con él igual que haces con los demás bebés, pero tu Baby Down necesita una dosis extras de cuidados”; cita la publicidad.
Junto con ello, sale en otra ocasión más, la polémica de los ideales tradicionales referentes al papel de la mujer en la sociedad, al mostrarla restringida al ámbito del hogar y del cuidado de los demás. Esta idea queda reflejada con hecho que también transmite el anuncio al transmitir que:
“Cuando mamá y tú estéis en la cocina (…)”
A mi parecer, con papá o con el hermano mayor, también sería igual de divertido jugar con tu nueva muñeca Baby Down. Por que ellos también están capacitados para ofrecer esos cuidados y atenciones que se mencionan en el texto publicitario.
La finalidad de esta promoción no tiene nada de negativo, pues con su compra se esta cooperando con las personas con trisomía G21 o síndrome de Down; se apoyan proyectos de integración social y laboral de estas personas, los estudios científicos sobre la trisomía G21, la formación de profesionales en el área y la promoción de campañas de sensibilización entre la población.
Esta campaña, promocionada por asociaciones de personas o familiares con síndrome de Down han realizado esta novedosa iniciativa con la mejor de sus intenciones, pero no se han percatado de que en vez de querer “normalizar” a la sociedad con dicha muñeca, están realizando el acto contrario al promover insistentemente esos cuidados especiales; se da una desigualdad al querer ofrecer la igualdad entre la sociedad, concretamente, entre el mundo de los juguetes.
Por ellos también tienen un corazón, aunque sea de plástico, claro.
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